Make y Zapier son las dos grandes plataformas de automatización no-code. Ambas conectan tus aplicaciones sin escribir código, pero difieren mucho en precio, potencia y facilidad de uso. Esta comparativa te dice exactamente cuál te conviene según tu situación.
Automatizar tareas repetitivas ya no es cosa de grandes empresas con departamento IT. Hoy cualquier autónomo o pyme puede conectar su CRM con el email, enviar notificaciones automáticas en WhatsApp o sincronizar pedidos de su tienda con una hoja de cálculo, todo sin tocar una línea de código. Make (antes Integromat) y Zapier llevan años peleando por ese mercado. La pregunta es: ¿cuál te da más por lo que pagas?
Make nació en 2016 en Praga bajo el nombre Integromat y fue adquirido por Celonis en 2020, rebautizándose como Make en 2022. Su propuesta es un constructor visual de flujos tipo lienzo: arrastras módulos (aplicaciones), los conectas con flechas y configuras qué datos pasan de uno a otro. El resultado visual se parece a un diagrama de flujo que puedes ver de un vistazo.
Su modelo de precios se basa en operaciones (cada acción que ejecuta un módulo cuenta como una operación), lo que lo hace muy eficiente para flujos de alto volumen. Make destaca por su lógica avanzada: puede manejar arrays, iteradores, agregadores y transformaciones de datos complejas que serían imposibles o muy caras en Zapier.
Zapier se fundó en 2011 en San Francisco y sigue siendo la referencia del sector en cuanto a popularidad y ecosistema. Su interfaz funciona con Zaps: flujos lineales de tipo «cuando pasa X en la app A, haz Y en la app B». El proceso de creación es guiado por un asistente paso a paso pensado para que cualquier persona sin perfil técnico lo entienda en minutos.
La gran fortaleza de Zapier es la cantidad de integraciones: más de 7.000 aplicaciones, incluyendo conectores exclusivos con herramientas de nicho que Make aún no tiene. Su modelo de precios se basa en tareas (cada acción en un Zap es una tarea), y los precios son bastante más elevados que los de Make para el mismo volumen.
| Criterio | Make | Zapier |
|---|---|---|
| Plan gratuito | 1.000 operaciones/mes · escenarios ilimitados | 100 tareas/mes · máx. 2 zaps activos |
| Plan de entrada (pago) | ~9 €/mes · 10.000 op/mes | ~19,99 €/mes · 750 tareas/mes |
| Plan medio | ~16 €/mes · 10.000 op/mes (más funciones) | ~49 €/mes · 2.000 tareas/mes |
| Aplicaciones integradas | +1.800 apps | +7.000 apps |
| Facilidad de uso | Media — curva de aprendizaje inicial | Alta — asistente guiado, muy intuitivo |
| Potencia y lógica | Muy alta — iteradores, arrays, JSON nativo | Media — paths, filtros, código JS limitado |
| Flujos complejos | Excelente — ramas, loops, error handling | Limitado en plan base, mejor en planes altos |
| Velocidad mínima de ejecución | Desde 1 minuto (plan Core) | Desde 2 minutos (plan Starter) |
| Soporte en español | Documentación parcial en ES | Documentación principalmente en EN |
| Precio/rendimiento | Muy alto — mucho volumen por poco dinero | Bajo-medio — se encarece rápido con volumen |
Zapier gana cuando la prioridad es empezar rápido sin formación técnica. Si eres un autónomo que quiere conectar su formulario de contacto con Gmail y añadir al cliente en HubSpot, Zapier lo hace en diez minutos con su asistente guiado. No necesitas entender qué es un array ni un iterador.
También es la mejor opción si usas aplicaciones muy especializadas o de nicho: con más de 7.000 integraciones, es muy difícil que Zapier no tenga el conector que buscas. Las apps de marketing (ActiveCampaign, Klaviyo, Mailchimp), SaaS verticales de sectores específicos o herramientas más nuevas suelen llegar antes al ecosistema Zapier.
Make gana cuando necesitas lógica avanzada o volumen alto a bajo coste. Si tu flujo implica transformar datos antes de enviarlos, hacer llamadas a APIs, procesar listas de elementos uno a uno o manejar errores de forma elegante, Make tiene un lenguaje nativo para eso que Zapier no puede igualar sin acudir a código JavaScript.
También es la opción natural para pymes que ya han crecido y ven cómo la factura de Zapier sube cada mes conforme aumentan sus operaciones. El salto de coste de Make es mucho más suave y predecible.
Si empiezas desde cero y quieres ver resultados esta semana: Zapier. La curva de aprendizaje es mínima y en media hora tienes tu primera automatización funcionando. Su plan gratuito es limitado, pero suficiente para probar si la herramienta encaja en tu flujo de trabajo.
Si ya tienes experiencia con automatizaciones o te preocupa el coste a largo plazo: Make sin duda. La interfaz visual de Make requiere algo más de tiempo al principio, pero una vez que la dominas, construyes flujos que Zapier no puede replicar, y a una fracción del precio. Para una pyme que automatiza 5.000 o más operaciones al mes, Make puede ahorrarte cientos de euros al año.
La buena noticia: ambas tienen plan gratuito. Prueba el que más te llame durante dos semanas antes de pagar nada.
Los precios pueden cambiar; consulta siempre las páginas oficiales de make.com y zapier.com antes de contratar.
Make es significativamente más barato. Su plan de pago arranca en 9 €/mes con 10.000 operaciones, mientras que Zapier cobra desde 19,99 €/mes por solo 750 tareas. Para volúmenes medianos-altos, la diferencia puede ser de 5x a 10x a favor de Make.
Zapier gana en facilidad. Su asistente guiado permite crear flujos sin conocimientos técnicos en minutos. Make tiene una interfaz visual tipo lienzo muy potente, pero requiere algo más de tiempo para dominarla. Si eres principiante absoluto, empieza por Zapier.
Zapier conecta más de 7.000 aplicaciones. Make integra más de 1.800. Para la mayoría de autónomos y pymes, el catálogo de Make es más que suficiente, pero si usas herramientas de nicho, Zapier tiene más cobertura.
Sí. Make ofrece 1.000 operaciones al mes gratis con escenarios ilimitados, lo que lo convierte en el plan gratuito más generoso de los dos. Zapier limita a 100 tareas y solo 2 zaps activos en su versión free. Para probar sin pagar nada, Make da más margen.
Zapier es ideal para autónomos y negocios que buscan automatizaciones sencillas con las apps más populares y quieren arrancar sin formación técnica. Make es mejor para pymes con flujos complejos, presupuesto ajustado o necesidad de lógica avanzada como condiciones ramificadas, iteradores o transformaciones de datos.